DE LA CULTURA DE LA RAPIDEZ A LA CULTURA DEL CORONAVIRUS

By 17 marzo, 2020 mayo 7th, 2020 Ampliá tu visión en Salud

Despertó en mi el deseo a referirme al tema el comentario oído de un joven.

Tanto los adultos y más aún los menores todos estamos inmersos cada vez más en este vértigo.

Es como el cuento del sapo que se va calentando en el agua hasta hervir sin llegar a darse cuenta.

El que salta para entrar raudamente vuelve a salir espantado, y la mayoría, ¿qué? .
Estar siendo parte del acostumbramiento a la rapidez nos la exigen y nosotros a los otros, a la computadora “que lenta está” nos quejamos, “el ascensor que lento está”. No son lentos, están igual que siempre, somos nosotros sometidos a la continua ansiedad.

No es algo nuevo que se instaló de repente… se va gestando como el cuentito del sapo.

En el año 2003 organizamos una jornada referida al mal comer y mal dormir, su interrelación y la transdisciplina que es mi caballito de batalla.

Recuerdo que abrí comentando cuánto influían los rayos de las pantallas de las computadoras y celulares en los jóvenes irritando al cerebro. Además, el hecho de estar hasta altas horas de la noche estudiando y/o jugando con la play llevaba a dormir menos horas y asistir al trabajo o escuelas mal dormidos.

Dormir poco tiene como consecuencia alteraciones conductuales negativas como la irritabilidad, falta de paciencia con respecto a los otros y repuestas violentas. Estas respuestas violentas con los años pasaron a ser parte de la cotidianidad y, es más, se naturalizaron en muchos casos , conformando una sociedad violenta.

Como me referí a la alimentación, la falta de tiempo lleva a comer mal, los desayunos son “me llevo un alfajor” pobre en nutrientes , rico en sodio y azucares que no contribuyen a poder estar activos y focalizados en sus tareas.

Ahora, en estos tiempos de encierro forzoso, quizá no las guerras sino las bacterias y los virus ganaran las batallas y nos harán cambiar los hábitos hacia otra cultura, no solo en lo económico.

No hemos podido hacer nosotros los cambios, nuestra cultura occidental adora el acelere, obviamente la democracia, la polémica.

Vemos que hay gente que debiera estar guardada en cuarentena y solo a través de la policía accede a cumplir las reglas!!

¿Porque los asiáticos están en mejores condiciones?. Sus poblaciones numerosas tienen en su gran mayoría gobiernos fuertes o dictatoriales, acostumbrados a acatar leyes.

¿En qué podemos colaborar con nosotros y más aun con los niños para que no entren en el remolino y vivan en ansiedad continua?

Las múltiples tareas no es cosa nociva, hacerlas fuera de la rutina del colegio cursos, gimnasios, etc todo bien, lo que sí es nocivo es el no poder abarcar todo al mismo tiempo, sentir que no se puede dar abasto y es esto lo que lleva al stress.

En mis años de experiencia en prácticas de respiración y registro corporal he aprendido y enseñado a cientos de personas. ¿Para qué? Pues que el stress que conlleva entre otras cosas la cultura de la rapidez necesita indefectiblemente de momentos de silencio, silencio interno, interno y externo.

En los chicos a diferencia de adultos, puede ser leer un libro de algo que les interesó, videojuegos cualesquiera que contribuya a bajar su ansiedad. También necesitan su tiempo no estructurado para soñar despiertos.

Está demostrado que hijos de padres lectores leen más.

Familias tranquilas poco ruidosas generan hijos con menores niveles de ansiedad, mejor desarrollo cognitivo, así como habilidades lingüísticas.

Muchas familias con dificultades financieras o de trabajo hablan delante de los hijos Ellos no tienen capacidad de resolver y les genera ansiedad.
Comenten, pero sin detalles.

Hay mucho más, pero paro acá con dos sugerencias mínimas:

Ríase con ellos ya compartiendo una serie o película o lo que se le ocurra.

De noche en la comida en un rato hagan que expresen que fue lo mejor y lo peor del día, los balances son positivos siempre tener en cuenta.

En el mientras tanto, vivamos, tengamos paciencia con nosotros y con los otros, comprendamos el stress y ansiedad, seamos compasivos con todos.

Con amor
Susi

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